A continuación os ofrezco uno de los testimonios más emocionantes y puros de cuantos pude escuchar durante la tragedia. Tan puro como lo puede ser un niño de 12 años (el protagonista de estas palabras) y tan emocionante, que a cualquiera que tenga la suerte de escucharlo de su viva voz, se le pondría la carne de gallina. Tal vez recuerden muchas personas las emocionantes declaraciones de este chaval humilde -del que todavía desconocemos su nombre, natural de un pueblo llamado Malpica, en la provincia de A Coruña, y que decía que era hijo de una redera-,ya que en su día ocupó las portadas de todos los telediarios y de muchos periódicos. En ellas se queja de la mala gestión del Gobierno durante aquellos días, e incluso nos da una lección acerca de los profesionales del mar y la forma de denominar su trabajo. Vale la pena escucharlo. Aquí mostramos por escrito parte de la estrevista que le hicieron al niño. Tal vez así expuesta pierda gran parte de su emoción, pero todavía no he encontrado la forma de colgar aquí la grabación. Ojalá un día pueda colgarla en el blog, para que todos podais asombraros de la increible soltura de este chico ante las cámaras.
También a continuación de la entrevista, conoceremos la opinión de un columnista en el Diario "Faro de Vigo" a propósito de las declaraciones del chico. La reproduciré primero en su versión original (en gallego) y después la traduciré al castellano, para que todos la entendais. Si aparecen más opiniones sobre ello, las colgaré.
Las palabras del niño representan muy bien lo que muchos llamaron, y llaman, la "Xeración Nunca Mais" (generación Nunca Mas). Una generación de niños que fue testigo de como todo un pueblo luchaba, sin armas, contra un enemigo armado hasta los dientes. Un enemigo llamado incompetencia, llamado chapapote, llamado "Prestige"... Una generación de niños que crecerá amando el mar y que luchará contra sus venenos y asesinos, como lo hicieron sus padres, y los padres de sus padres...

Parte de la entrevista al niño de Malpica

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Niño de Malpica: (...)AHORA SENTIMOS MIEDO, RABIA Y PENA...

Periodista: -¿Y EN TU CASA COMO ESTÁ LA GENTE?

Niño de Malpica: -DESTROZADA PORQUE MI MADRE ES REDERA Y A MI MADRE LE DA DE LLENO. ¿PARA QUIEN HACE LAS REDES AHORA? ¿Y LAS OTRAS REDERAS QUE? ¿PARA QUIEN HACEN REDES? YO ES LO QUE PIENSO...PERO SOY UN NIÑO Y NO PUEDO DECIR NADA. YO CREO QUE NO SE LO HAN TOMADO TAN ENSERIO. ¿Y PORQUE ESPAÑA NO TIENE NINGÚN BUQUE ANTICONTAMINACIÓN? ¿ES QUE ESPAÑA NO TIENE COSTA, NO? NI SIQUIERA SABEN COMO NOS LLAMAMOS: NOSOTROS NO SOMOS PESCADORES. NOSOTROS SOMOS MARINEROS DE TODA LA VIDA. PRESCADORES SON LOS QUE VAN CON LA CAÑA AL MURO (...)

Opinión de Manuel Bragado para "Faro de Vigo"

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Dos testemuños e imaxes que vin estes días, o que máis me impresionou foron as declaracións que fixo para Tele 5 un rapaciño de Malpica. -¡Espléndido e valente está sendo o traballo informativo de Tele 5 é o da cadea SER!- Non sei cómo se chama, identificouse só como fillo dunha redeira, pero desque o vin é para min un dos mellores y máis claros analistas desta catástrofe que nos indigna. Diante dun mapa da Costa da Morte lamentaba que tendo doce anos pouco podía axudar. Amosábase destrozado, "como o está toda a miña familia". Quixábase de que "en España non houbera ningún barco anti-contaminación" e preguntábase: "¿España ten costa?" Para responderse: "Non saben nin sequera cómo nos chamamos:nós non somos pescadores. Nós somos mariñeiros de toda a vida. Pescadores son os que van coa cana ao muro".
Na emoción destas palabras do rapaz de Malpica, na finura e na intelixencia da súa apreciación, deslindando esa liña sutil que nos diferencia e identifica como unha comunidade de sal, reside a despensa de esperanza da que dispoñemos para saír deste pesadelo insoportable. Este mociño, quizais sen sabelo, converteuse diante de toda España e en horas de máxima audiencia, no voceiro máis autorizado deste pobo de mans salgadas que leva xa tres semanas buciando no rescate dunha parte dos tesouros da humanidade. Nas súas palabras está a censura a aqueles que abandonaron os nosos heroes do mar, a eses gameleiros que interpretan as liñas do horizonte e saben que o mar é un gran misterio proteico que te come, a eses irmáns de salitre sol e chuva (roubándolle os versos a Bernardino Graña) que resisten sen medios ningúns e corpo a corpo para que o betume non estrague as nosas costas.
Palabras as do mociño que censuran aos insensibles, aos imbéciles e prepotentes que desprezaron a voz do pulmón cívico galego que o domingo asolagou Compostela pedindo a declaración de Galicia como zona catastrófica e a súa demisión, sí, a de todos eles, por responsables dunha marea negra que pouco ou nada tivo que ver co rolar dos ventos. Palabras que ispen aos que ocultaron a verdade (e pretenden seguir a facelo), a magnitude e gravidade do que está sucedendo e do que pode estar por vir; aos que trivializaron á dor dos afectados indo de caza ou de troula, aos que menosprezaron á marea branca de solidaridade xenerosa dos milleiros de voluntarios españois que chegaron as nosas praias para mesturar a súa suor co chapapote (¡gracias, beizóns para todos eles!); aos que impediron a algúns medios de comunicación acceder e sobrevoar as zonas da catástrofe, en definitiva, censura aos que nos deixaron desamparados e lle están roubando o seu futuro.

(Traducción)

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De los testimonios e imágenes que vi estos días, el que más me impresionó fueron las declaraciones que hizo para Tele 5 un niño de Malpica. -¡Espléndido y valiente está siendo el trabajo informativo de Tele 5 y el de la cadena SER!- No se cómo se llama, se identificó como hijo de una redera, pero desde que lo vi es para mí uno de los mejores y más claros analistas de esta catástrofe que nos indigna. Delante de un mapa de la Costa da Morte lamentaba que teniendo doce años poco podía ayudar. Se mostraba destrozado, "como lo está toda mi familia". Se quejaba de que "en España no hubiera ningún barco anti-contaminación" y se preguntaba: "¿España tiene costa?" Para responderse: "No saben ni siquiera como nos llamamos: nosotros no somos pescadores. Nosotros somo marineros de toda la vida. Pescadores son los que van con la caña al muro".
En la emoción de estas palabras del niño de Malpica, en la finura y en la inteligencia de su apreciación, deslindando esa linea sutil que nos diferencia e identifica como una comunidad de sal, reside la despensa de esperanza de la que disponemos para salir de esta pesadilla insoportable. Este chico, quizás sin saberlo, se convirtió delante de toda España y en horas de máxima audiencia, en el portavoz más autorizado de este pueblo de manos saladas que lleva ya tres semanas buceando en el rescate de una parte de los tesoros de la humanidad. En sus palabras está la censura a aquellos que abandonaron a nuestros heroes del mar, a esos gameleros que interpretan las lineas del horizonte y saben que el mar es un gran misterio protreico que te come, a esos hermanos de salitre sol y lluvia (robándole los versosa Bernardino Graña) que resisten sin ningún medio y cuerpo a cuerpo para que el betum no arruine nuestras costas.
Palabras las del niño que censuran a los insensibles, a los imbéciles y prepotentes que despreciaron la voz del pulmón cívico gallego que el domingo inundó Compostela pidiendo la declaración de Galicia como zona catastróficay su dimisión, sí,la de todos ellos, porresponsables deuna marea negra que pocoo nada tuvo que ver con el soplar de los vientos. Palabras que desnudan a los que ocultaronla verdad (y pretenden seguir haciéndolo),la magnitud y gravedad de lo que está sucediendo y de lo que puedeestar por venir; a los que trivializaron el dolor de los afectados yendo decaza o de fiesta, a los que menosprecieron la mareablanca de solidaridad generosa de los miles de voluntarios españoles que llegaron a nuestras playas para mezclar su sudor con el chapapote (¡gracias, besos para todos ellos!); a los que impidieron a algunos medios decomunicación acceder y sobrevolar laszonas de la catástrofe, en definitiva, censura a los que nos dejaron desamparados y le están robando su futuro.